Puzzle El Grito de Munch 1000 piezas Clementoni
Puzzle El Grito de Munch 1000 piezas Clementoni
Disponible en stock
Envío en 24-48 h laborables
- Envío gratis a partir de 3 puzzlesEnvíos desde 24h
- Stock realSi pone disponible, está en nuestro almacén.
- Pago seguroBizum, Tarjeta, Apple Pay y Google Pay
- Devolución hasta 14 díasVer condiciones
Características
- Piezas 1000
- Montado 70 × 50 cm aprox.
- Dificultad Media-Alta
- Edad +14 años
- Material
- Cartón reciclado
- Caja
- 27,5 × 20,5 × 6 cm aprox.
- Colección
- Museum Collection
- Fabricante
- Clementoni · Italia
Sobre este puzzle
1000 piezas para armar una de las imágenes más perturbadoras del arte moderno. El Grito de Edvard Munch, en la colección Museum de Clementoni.
La historia detrás del puzzle
Edvard Munch pintó El Grito en 1893. No es un grito cualquiera. Munch escribió en su diario que estaba paseando al atardecer cuando sintió que la naturaleza entera lanzaba un alarido. La figura no grita. Está intentando no escuchar.
Esa distinción cambia la forma de mirar el cuadro. Y también cambia la forma de montarlo.
El cielo es lo primero que llama la atención. Bandas ondulantes en naranja, rojo y amarillo que ocupan toda la parte alta de la imagen. Parecen simples hasta que empiezas a clasificar piezas y descubres que los matices entre una zona y otra son mínimos. Ahí está el reto real de este puzzle.
El fiordo oscuro y las dos siluetas que se alejan por el puente aportan líneas rectas al montaje. La barandilla en diagonal es un buen punto de partida. Pero la figura central, con ese rostro alargado y las manos en la cara, ocupa menos espacio del que imaginas.
En la impresión se nota el trabajo de Clementoni con los tonos. Los naranjas del cielo no son planos: hay capas, transiciones, zonas donde el rojo se cuela sin avisar. El puzzle gana detalle que en una reproducción pequeña se pierde.
El cartón tiene textura rugosa, se agarra bien entre los dedos. Las uniones son firmes y no se sueltan al desplazar bloques ya armados. Material reciclado, producción italiana.
Como puzzle de arte para adultos, la dificultad es media-alta. El cielo y el agua oscura son las secciones que más tiempo piden. El puente y la figura dan puntos de anclaje, pero se terminan rápido.
No es un puzzle de sesión única. Lo normal es dejarlo a medias, dormir, y al día siguiente ver con ojos nuevos esa franja naranja que parecía toda igual.
Si conoces a alguien que se para delante de un cuadro más de diez segundos, ya tienes idea de regalo. Y si esa persona eres tú, pues ya sabes.
PD: Munch hizo varias versiones de El Grito, entre pinturas, pasteles y litografías. La pintura de 1893 se conserva en el Museo Nacional de Noruega, en Oslo. Es la que tienes entre manos, pieza a pieza.
Tus derechos de garantía legal
