Puzzle El Dormitorio de Arlés 1000 piezas Clementoni
Puzzle El Dormitorio de Arlés 1000 piezas Clementoni
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Características
- Piezas 1000
- Montado 69 × 50 cm aprox.
- Dificultad Media
- Edad +14 años
- Incluye
- Póster guía
- Material
- Cartón reciclado
- Caja
- 27,6 × 20,3 × 5,9 cm aprox.
- Colección
- Museum Collection, Compact
- Fabricante
- Clementoni · Italia
Sobre este puzzle
Una cama, dos sillas, una mesa y la habitación más famosa de la historia de la pintura. Van Gogh convirtió su cuarto en Arlés en una declaración de calma. 1000 piezas de Clementoni Museum Collection.
La historia detrás del puzzle
Octubre de 1888. Vincent van Gogh vive en la Casa Amarilla de Arlés y decide pintar su dormitorio. No como ejercicio técnico, sino como retrato de tranquilidad. En sus cartas a su hermano Theo explicó que quería que el cuadro transmitiera descanso.
La perspectiva está deliberadamente forzada. El suelo sube, las paredes se inclinan, la cama parece deslizarse hacia ti. Van Gogh no cometió un error: eligió distorsionar la geometría para crear una sensación de intimidad que una perspectiva correcta no conseguiría.
Pintó tres versiones del mismo dormitorio. La primera está en el Museo Van Gogh de Ámsterdam y la segunda en el Art Institute de Chicago. Este puzzle reproduce la tercera, más pequeña, de 1889, que se conserva en el Museo de Orsay de París. En ella, los dos retratos colgados sobre la cama son distintos a los de las otras versiones.
Los colores son intensos: paredes azules, ventana verde, colcha roja, cama de madera anaranjada y sillas amarillas con asiento de enea. Son zonas amplias y bien definidas, lo que convierte este puzzle en uno de los más agradecidos de la colección Museum para empezar.
El cartón reciclado de Clementoni reproduce esos colores saturados sin perder viveza. Las piezas se sienten sólidas entre los dedos y el corte permite un encaje que no deja huecos ni se desmonta al desplazar bloques.
Dificultad media. Los planos de color diferenciados facilitan mucho la clasificación inicial. Las zonas que más tiempo piden son el suelo, con pinceladas en grises, lilas y verdes muy parecidas, y los cuadritos colgados en la pared, pequeños pero llenos de detalle.
Para quien quiera un puzzle de Van Gogh con recompensa rápida. Se avanza con ritmo, se disfruta sin atascarse y el resultado tiene una calidez que pide ser enmarcado.
PD: Van Gogh preparó esa habitación para recibir a Gauguin. Quería que fuera acogedora. Gauguin llegó, se quedó dos meses y la convivencia acabó con la famosa crisis de la oreja. La habitación sobrevivió al drama.
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